Después de darse a conocer la apropiación cultural que realiza la casa diseñadora Carolina Herrera con el patrimonio tangible de los pueblos indígenas del país, entre ellas la nación Binni záa (Gente de las nubes), del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, el Ayuntamiento de Juchitán protestó por el plagio a los textiles zapotecas.
En un comunicado a nombre del Ayuntamiento, el alcalde Emilio Montero Pérez expresó su “más enérgica protesta” ante el uso ilegal del patrimonio cultural.
“Efectivamente, como se dijo en el Foro-Encuentro Internacional La Protección del Patrimonio Cultural como Derecho Colectivo, celebrado en mayo pasado, las creaciones de nuestras artesanas, de nuestros artesanos, son recintos de identidad, donde se plasma la cosmovisión e historia de las comunidades; en ese sentido, nuestros pueblos tienen que ser los titulares del derecho para el uso y aprovechamiento de sus elementos culturales”, destacó.
Reiteró que el Ayuntamiento de Juchitán se une a la protesta asentada en la carta que la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, dirigió a Carolina Herrera; coincidiendo en que se trata de un principio de consideración ética (...) que obliga a hacer un llamado de atención.
Al mismo tiempo, urgió al Congreso de la Unión y a las cámaras locales para que trabajen y concreten una ley que proteja el patrimonio que los mexicanos han construido a lo largo de siglos y con la participación de muchas generaciones.
“Basta ya de ver a nuestro patrimonio cultural material e inmaterial como simples mercancías que esperan ser comercializadas, antes que tratarlas como producto inmanente de los pueblos originarios de México”, concluyó.












