Ante los alarmantes niveles de violencia que viven las mujeres en el transporte público, la senadora Geovanna Bañuelos propuso modificar la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para adicionar un capítulo relativo a la violencia en la movilidad, donde permita garantizar su vida e integridad al hacer uso de taxis concesionados o por aplicación.
La coordinadora del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo explicó que su propuesta define la violencia en la movilidad como aquellos actos que atentan contra la vida e integridad física y psicológica; los derechos sexuales y reproductivos; y el patrimonio de niñas, adolescentes y mujeres por razón de género durante el uso de transporte colectivo, ya sea público o privado.
Geovanna Bañuelos reconoció que algunas empresas de movilidad privada, como Uber, Didi o Beat son una solución a los problemas de violencia que sufren las mujeres en sus traslados, pues entre sus lineamientos de operación imponen reglas tanto a conductores como usuarios.
Sin embargo, cuando ha existido violencia cometida por conductores, las empresas se han negado a proporcionar la información necesaria para deslindar responsabilidades, lo que violenta el derecho humano al acceso a la justicia.











