En las estrategias que se han implementado para reiniciar el despegue económico se contempla desmasificar las actividades sociales y económicas, evitar aglomeraciones y disminuir la velocidad del contagio del virus, y su consecuente afectación en la planta productiva.
“Hoy, estamos en el umbral de entrar de lleno en la nueva normalidad. Nos debe de quedar muy claro que el despegue productivo no implica bajar la guardia. No se trata de apresurarse ni de relajar la disciplina. Por favor, quédate en casa hasta que te toque salir”, pidió el gobernador Carlos Joaquín González.
Además, puso en claro que si la reapertura propicia el incremento de contagios, de inmediato se procederá a su suspensión y la población tendrá que retornar al aislamiento social. También advirtió que se actuará con energía contra aquellos establecimientos que no acaten las nuevas disposiciones. “Seremos duros con los infractores. Sin abusos de autoridad, pero con mano firme. Sobre advertencia, no hay engaño”, sentenció.
Dijo que en el caso de Quintana Roo, los sectores fundamentales son el turismo, la construcción, las actividades económicas en el campo y la costa, y, por supuesto, el transporte. Por eso, puso énfasis en que el plan de reactivación se reconoce a la industria sin chimeneas como un sector fundamental de la economía quintanarroense.
El mandatario estatal comentó que todos los sectores serán abiertos de manera gradual, ordenada y segura, pero deben cumplir con los protocolos establecidos de sana distancia, una planta laboral no mayor al 30 por ciento y la aplicación de pruebas rápidas.
Además, adelantó que en el plan “Reactivemos Quintana Roo”, se establecerá un semáforo con los cuatro colores: rojo, naranja, amarillo y verde. Será complementario al del Gobierno Federal para la reapertura económica, de acuerdo con el nivel de alerta.
Comentó que también se mide el riesgo de contagio, no sólo por cada sector, sino también por cada actividad económica, y con ello se define el nivel de apertura del sector y de cada giro, en función del riesgo que ésta supone para sus trabajadores y clientes.












