Seguramente has leído recientemente sobre la liberalización de los precios de la gasolina en México, pero aún te quedan dudas sobre qué significa esto, y más importante aún, qué beneficio o afectación tiene sobre tu bolsillo.
El año pasado, el gobierno federal anunció que México pasaría a un esquema de precios libres en la gasolina.
En palabras resumidas esto significa que los precios de los combustibles, ya sea gasolina Magna, Premium o diesel, no van a estar determinadas por el gobierno federal, específicamente por la Secretaría de Hacienda, sino más bien por el mercado bajo la ley de la oferta y la demanda.
Este plan de pasar al esquema de precios libres iba a ser por fases.
Originalmente iban a ser cinco, pero recientemente las autoridades del país anunciaron que sólo serán cuatro.
De hecho ya van tres, y a partir de este 30 de noviembre inicia la cuarta y última etapa, con lo que todo el territorio mexicano va a funcionar bajo el esquema de precio libre.
Para que tengas una idea más clara del tema. El funcionamiento de los precios de la gasolina a partir del 30 de noviembre va a ser muy similar al del tipo de cambio.
Cuando vas a una sucursal bancaria o a un centro cambiario seguramente has visto distintos precios del dólar, algunos más caros, otros más baratos, unos similares o muy similares.
En el caso de las gasolinas así será el funcionamiento o al menos, así se prevé.












