El presidente Andrés Manuel López Obrador mostró el boleto tentativo de la rifa del avión presidencial, que no se ha vendido desde el año pasado, pues cuesta 130 millones de dólares.
De acuerdo con el boleto, el Boeing 787 podría rifarse el próximo 5 de mayo como fecha tentativa del sorteo.
Sin embargo, a pesar de que las personas compren el “cachito” en 500 pesos para la rifa del avión presidencial, todo parece indicar que no obtendrían el dinero de inmediato ni la aeronave de manera física.
Según la explicación del presidente, quien se gane el avión presidencial pueda tener ese dinero en un fideicomiso en el Banco de México. El objetivo sería que cuando se venda el avión, al ganador “le vayan entregando los intereses, se vayan capitalizando y que en un tiempo pueda decidir qué hacer con su dinero”.
AMLO dijo que al ganador no le pueden dar el avión presidencial de manera física, por lo que tendría que ser el dinero, pero que una suma tan grande podría afectar a quien se lo gane.
Sin embargo, el ganador no podrá vender el avión presidencial en una cantidad muy inferior a la establecida. Anteriormente, AMLO detalló que “tendríamos que definir nada más algunas reglas como condición, porque aun cuando alguien se saque el avión, sería muy lamentable que lo malbaratara”.
Según las declaraciones que el presidente de la República dio durante esta semana en sus ruedas de prensa, la persona que hipotéticamente ganara el avión tendría que realizar un gasto millonario. Por ejemplo, el mandatario ha informado que realizar un vuelo en el TP01 tiene un costo de al menos 15 mil dólares.
Quien resultara ganador de la rifa propuesta por López Obrador debería tener un espacio de las dimensiones del avión para guardarlo: 57 metros de longitud, 60 metros de envergadura y 17 metros de altura.
Por lo que el ganador del avión presidencial verá una serie de trabas. Y no, no podrá estacionarlo afuera de su casa.












