Dos camiones cargados con alimentos y medicinas fueron incendiados en el puente Francisco de Paula Santander, en Ureña, en la frontera colombo-venezolana, acción que fue calificada por el líder legislativo de oposición, Juan Guaidó, como “un crimen de lesa humanidad”.
Guaidó, autoproclamado “presidente encargado”, escribió en un tuit: “El régimen usurpador se vale de los actos más viles e intenta quemar el camión con ayuda humanitaria que se encuentra en Ureña. Nuestros valientes voluntarios están realizando una cadena para salvaguardar la comida y las medicinas. La avalancha humanitaria es indetenible”.
Guaidó se encontraba en Cúcuta, ciudad fronteriza colombiana, desde donde este sábado coordinó la salida de 14 camiones cargados con alimentos y medicamentos, que intentaban ingresar a Venezuela, frontera que se encuentra custodiada por las fuerzas del orden.
Reportes de prensa detallaron que dos camiones fueron incendiados en el puente Francisco de Paula Santander, en Ureña, en Táchira, donde se registraron intercambios de gases lacrimógenos lanzados por las fuerzas de seguridad, y piedras del lado de los manifestantes.
Exigen cesar uso de la fuerza
por lo anterior, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la organización humanitaria Amnistía Internacional (AI) condenaron los hechos de violencia registrados en Venezuela y llamaron a las fuerzas armadas de ese país a abstenerse de usar la fuerza contra la población.
La CIDH, con sede en Washington, repudió los hechos de violencia registrados este sábado en las fronteras venezolanas con Colombia y Brasil, donde las fuerzas del orden bloquearon el ingreso al país de vehículos cargados con alimentos y medicinas, enviados desde esos territorios vecinos.
Hay información sobre personas fallecidas y heridos en Santa Elena de Uairén, la frontera con Brasil, y represión contra manifestantes en los puentes internacionales de Francisco de Paula Santander y Simón Bolívar, en los límites con Colombia, indicó la CIDH en un mensaje a través de la red social Twitter.
La CIDH urgió a las fuerzas armadas y de seguridad de Venezuela a abstenerse de hacer uso de la fuerza; a respetar y garantizar la vida e integridad personal de las personas bajo su jurisdicción; y a permitir la libre circulación.












