José Alberto Abud Flores, exrector de la Universidad Autónoma de Campeche (UAC), asegura que la respuesta que dio el gobierno de ese estado en el sentido de que respeta la autonomía de sus universidades es “cavernaria y mentirosa”, porque afirma que lo que buscaba la administración que encabeza la morenista Layda Sansores era su detención para evitar su reelección por considerarlo incómodo.
“Yo era una persona incómoda. No me plegaba a sus designios, no obedecía, vamos a ponerlo en esos términos; no obedecía las órdenes que venían desde arriba, desde el gobierno. Claro, no les convenía. Ellos lo que necesitan es una persona obediente que esté de acuerdo con lo que le digan que haga”, dice.
En entrevista con El Universal, Abud Flores comenta que lo que pretende el gobierno de Campeche es manejar los recursos de la institución con miras a la elección de 2027, en la que se elegirá gobernador.
“Lo que quieren es meterse en la institución, controlar la institución, controlar los recursos de la institución. Y creen equivocadamente que los muchachos, los 11 mil estudiantes, van a votar por ellos como borreguitos”, menciona.
Resalta que recientemente el gobierno de ese estado acaba de contratar un crédito por mil millones de pesos y que la UAC recibe anualmente un presupuesto de alrededor de mil 200 millones de pesos.
“Imagínense, mil millones de pesos más mil 200 de la universidad. No le quiero decir que va a ser para comprar conciencias”, indica.
Dice que durante su gestión fue un férreo defensor de la autonomía universitaria: “La defensa de la autonomía es precisamente eso: mantener el gobierno propio, la distancia y nuestro patrimonio libremente administrado. Claro que esto no significa que no tengamos que rendir cuentas, por supuesto que tenemos que hacerlo.
“Pero lo más importante, dentro de lo que es el gobierno propio y lo que es la directriz académica y científica de la institución, se hace dentro de la institución, con los propios recursos, mirando siempre hacia afuera, porque el impacto de todo lo que haga la universidad en materia de investigación y demás tiene que impactar al colectivo social. Nosotros lo hacemos. No tenemos que esperar a que nos vengan a decir qué es lo que tenemos que hacer y cómo lo tenemos que hacer”, asevera.
Comenta que hace dos años el Congreso local, controlado por el partido hegemónico, quiso crear la figura del Congreso Itinerante para meterse a las aulas universitarias.
“Eso fue ya la esquizofrenia total. Eso significaba que iban a entrar a las aulas universitarias, aleccionar a los muchachos de cuál era el trabajo que ellos desempeñaban. A eso y otros excesos, eran a los que yo siempre me opuse”, añade.
Comenta también las presiones de la que es objeto la rectora de la Universidad Autónoma del Carmen (Unacar), Sandra Martha Laffon Leal. “Ella ha denunciado conmigo y con otros rectores que actualmente es acosada para obligarla a dejar su cargo. Ahí en Ciudad del Carmen hay una persona que se quiere postular para la gubernatura. Entonces, también quieren acabar con esa persona y quieren utilizar la universidad como un ariete para golpearla y acabar con ella.
“La rectora ya les es incómoda. Entonces, la necesidad de apropiarse de las instituciones para fines ajenos a la institución, para convertirla en un ariete que golpee a los propios enemigos del gobierno, es un lugar común aquí”.
Dice que cuando sortee la denuncia en su contra por posesión simple de drogas volverá a la cátedra.












