Un juez federal del Estado de México concedió a Rafael Caro Quintero una suspensión de plano y de oficio para que cesen de inmediato la segregación e incomunicación, tanto de familiares como de sus abogados, que acusa el narcotraficante al interior del penal de máxima seguridad del Altiplano.
El pasado domingo, el fundador del Cártel de Guadalajara promovió un amparo en el que reclama segregación e incomunicación de familiares y abogados, y que no se le ha permitido nombrar defensor, lo que atenta para su adecuada defensa.
Por lo anterior, el juzgador determinó la suspensión de plano y de oficio para el efecto de que cesen de inmediato dichos actos, “así como cualquier otro acto prohibido en el artículo 22 de la Constitución federal y 15 de la Ley de Amparo, en el entendido que queda a cargo y bajo la responsabilidad de las autoridades responsables”.
El juez de amparo comisionó a un actuario judicial adscrito para que se presente en el penal de Altiplano, con residencia en Almoloya de Juárez, Estado de México, para dar fe del estado físico visible que presenta Caro Quintero, detenido en julio pasado, así como del lugar en que se encuentra.











