Como si fuera poca la devastación tras el paso del huracán Michael en el Panhandle de Florida, las autoridades tienen que luchar además contra saqueadores armados que se han hecho presente para despojar a los damnificados de lo poco que les queda.
La policía del condado de Bay ha reportado 10 arrestos cada noche desde hace una semana, cuando Michael azotó la zona con vientos de 250 kilómetros por hora, destruyendo miles de casas y dejando sin electricidad a miles de personas.
Las autoridades aseguran que los saqueadores han atacado negocios, casas y casi siempre están armados.
En este condado se encuentran Mexico Beach y Panama City, dos de las poblaciones que sufrieron daños catastróficos por el huracán.
La Administración Federal de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) ha aprobado asistencia de refugio temporal para los residentes del condado que no pueden regresar a su casas por el daño en las estructuras, lo que permite a los elegibles obtener alojamiento a corto plazo en moteles y hoteles.












