Los rarámuris, a quienes se les llama así por ser “de pies ligeros”, tienen un gran capacidad para correr distancias muy largas sin parar, debido a que habitan en la Sierra Madre Occidental y como medio para moverse de una comunidad a otra solo cuentan con la velocidad de sus piernas.
En entrevista con Notimex, el titular del Departamento de Educación Indígena de Servicios Educativos del Estado de Chihuahua (SEECH), Ricardo Chavarría Cardona, dijo que la sierra madre Tarahumara tiene aproximadamente 65 mil kilómetros cuadrados, en ellos más o menos hay 23 municipios serranos en los que habitan grupos indígenas.
Comentó que hay rarámuris, guarijíos, tepehuanos, y pimas, aunque la mayor parte de la población es tarahumara, “en el último censo se contempló que había un poco más de cien mil indígenas rarámuris”.
“Los tarahumaras casi no viven en las cabeceras de los municipios, sino que ellos habitan en las diferentes comunidades retiradas una de otra, por lo que su ejercicio diario es caminar o correr distancias muy largas”, explicó.
Además, desde que ellos son pequeños y empiezan a caminar, continuó, “recorren grandes distancias porque ni el papá o la mamá los pueden cargar, por lo que a partir de los 3 o 5 años ellos empiezan a caminar mucho”.
Chavarría Cardona afirmó que otro tema importante que los hace entrenarse desde pequeños es que para acudir a la escuela, en el mejor de los casos un 10 o 15 porciento de los niños tienen su centro educativo en su comunidad, pero la mayoría tiene que caminar cuatro o cinco horas, o hay veces que hasta un día completo para poder llegar.
Precisó que en la actualidad el programa de educación indígena tiene albergues y les da alimentación y hospedaje para que ellos puedan asistir a la escuela.
El funcionario dijo que ese es su tipo de entrenamiento, “porque ellos no entrenan como tal, no se preparan para una carrera físicamente, ellos lo hacen espiritualmente”, para competencias como a la que ellos llaman “Carrera de Bola”.
Expresó que el “ser un corredor de bola le da un estatus diferente en la sociedad a la persona que lo hace”. Además, las mujeres hacen lo propio en la Carrera de Arihueta, en la que las niñas corren de 4 a 8 kilómetros, las adultas recorren de 30 a 35 kilómetros y como parte de las actividades recreativas se realizan apuestas de telas, mantas, pantalones, vestidos, dinero, bueyes, caballos, chivas, violines, maíz, frijol entre otros.
Indicó que la fecha en que la Carrera de Bola se realiza es puesta por ellos, “sobre todo cuando celebran algo como reunirse para ayudarse a sembrar o se recupera la cosecha, tiene algo que ver con la cuestión del calendario como ellos le llaman de la madre tierra, que se prepara cuando van a brotar nuevamente las plantas y los frutos, empieza un ciclo de vida de la tierra y tienen sus festejos muy arraigados a este calendario”.
Chavarría Cardona explicó que esta justa es Patrimonio de la Humanidad y fue decretada en el año 2000 en Hannover, Alemania, donde hubo representantes indígenas rarámuris en esta ciudad europea, que hicieron la muestra internacional donde se nombra esa carrera como tal.












