Cuernavaca * El Universal. Las recientes capturas de líderes de La Familia Michoacana, Guerreros Unidos y Los Rojos provocaron el reacomodo jerárquico en los cárteles del narcotráfico y la lógica disputa entre ellos para recuperar sus dominios en el estado de Morelos.
Esos factores elevaron los niveles de violencia en los homicidios, afirmó el comandante de la 24 Zona Militar, Sergio García Vera.
El mando militar ubicó a los municipios de la zona sur del estado como los sitios donde los integrantes del crimen organizado han dejado huellas de su violencia, como la decapitación de siete personas la semana pasada, cuyas cabezas fueron encontradas en lugares distintos.
García Vera habló asimismo de la intención del crimen organizado por infiltrar las filas del Ejército, pero eso ha sido evitado por las medidas de seguridad adoptadas por las fuerzas castrenses.
Dijo que en este año han sido detenidos de dos a tres soldados por sus presuntos vínculos con el narcotráfico.
Uno de los soldados, citó, está procesado por filtrar información a los grupos delictivos.
El comandante de la 24 Zona Militar acudió al municipio de Jojutla para recibir en donación el predio Los Lagartos donde se pretende instalar una base de operaciones.
La superficie consta de 173 hectáreas donde, de acuerdo con el comandante militar, los soldados serán adiestrados en prácticas de tiro y reforestación.
En esa base se instalarán dos secciones con grupos de entre 60 y 70 elementos.
García Vera precisó que los delitos de mayor impacto son el secuestro, la extorsión y el cobro de piso, cuya incidencia aumenta debido a la cercanía de los municipios sureños con el estado de Guerrero.
El Comandante dijo que la sociedad debe estar segura de que el Ejército no tiene complicidad con nadie, que su lucha contra el crimen organizado es transparente y su actuación con los civiles está ajustada al respeto de los derechos humanos.











