En la última Jornada de Oración por la Paz, en misa del mediodía en la Catedral Metropolitana, el señor canónigo Ricardo Valenzuela Pérez, deán del cabildo metropolitano, pidió orar por los gobernadores, los legisladores, los victimarios y por todos los hombres de buena voluntad.
En la tercera Jornada de Oración por la Paz, el rector de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México pidió orar por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, como por igual la jefa de Gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum, y los alcaldes de la Ciudad de México, para que rechacen el mal uso del poder.
“Les pedimos orar por el licenciado Andrés Manuel López Obrador, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y los alcaldes de la ciudad, principales responsables del orden y la tranquilidad de todos los ciudadanos para que rechacen el mal uso del poder, la corrupción, la falta de respeto a las leyes y la indiferencia”, pronunció.
El rector de la Catedral Metropolitana también pidió orar por disipar la violencia en el país, por los que sufren, los gobernadores y los victimarios, a fin de que tengan la conversión.
“Señor Jesús, tú eres nuestra paz, mira nuestra patria dañada por la violencia, dispersa todo el miedo y la inseguridad, consuela el dolor de los que sufren, da acierto a las decisiones de quienes nos gobiernan. Toca el corazón de los que olvidan que somos hermanos y provocan el sufrimiento y muerte, dales el don de la conversión”, resaltó.
También pidió orar por quienes ejercen el Poder Legislativo en el país, diputados y senadores, para que junto con el Poder Ejecutivo trabajen por una sana política y que actúen desde la paridad social con visión capaz de reformar las instituciones, coordinarlas y doparlas de mejores prácticas que permitan superar presiones e inercias viciosas, lo cual ayude a pensar en el bien común.
El señor canónigo Ricardo Valenzuela también pidió que se protejan a todas las familias, niños, pueblos y comunidades para que tengan una vida digna.
“Protege a las familias, a los niños, adolescentes y jóvenes, a nuestros pueblos y comunidades que como discípulos misioneros ciudadanos responsables sepamos ser promotores de la justicia y la paz, para que en ti, nuestro pueblo tenga vida digna”, dijo.
Asimismo, en el semanario católico “Desde la Fe”, la Iglesia católica resaltó que a más de un mes del asesinato de los sacerdotes jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora, ayer domingo concluyó la Jornada de Oración por la Paz, acción que surgió como respuesta de la Iglesia frente a los hechos violentos que han lastimado al país.
La Iglesia católica detalló que el objetivo de esta jornada nunca fue encontrar una solución instantánea al problema de la violencia en México ni dar un paso atrás en la indignación, sino reflexionar sobre el papel que tienen como Iglesia –y como sociedad– en la construcción de la paz y uno de los temas que más nos cuesta entender, aplicar y predicar, el perdón.












