Este fin de semana el presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció que los ataques a los líderes de opinión generan mucha inestabilidad política.
Se refirió de forma particular al ataque contra el periodista Ciro Gómez Leyva, donde afortunadamente no hubo consecuencias que lamentar.
Al tiempo que aseguró que Gómez Leyva “no está solo”, además de aseverar que lo apoya 2por convicción”, pues, aunque “tenemos diferencias –(que) son notorias, de dominio público, y las vamos a seguir teniendo–, es completamente reprobable que se atente contra la vida de cualquier persona, y en este caso de un periodista”.
En este tema, el embajador de Estados Unidos, Ken Salazar, aseguró que su gobierno repudia la agresión y pidió que se garantice la seguridad de todos los periodistas en México.
Agregó que el periodismo “es de primordial importancia para el ejercicio de la democracia y la libertad de expresión”.
Mientras que el representante de la Unión Europea en México, Gautier Mignot, afirmó que la Unión Europea reprueba “cualquier agresión contra periodistas, y más aun cuando se atenta contra la vida de uno”.
Por su parte, el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas, así como la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y Amnistía Internacional México condenaron el ataque.
Encinas sostuvo que este delito no quedará impune; mientras que el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas afirmó que el hecho resulta inadmisible en un país democrático y subrayó el compromiso institucional de proteger la libertad de expresión.












