Reclutan a menores para armar cápsulas de droga

El fentanilo es un opioide analgésico sintético potente que es similar a la morfina, pero es de 50 a 100 veces más potente, y en México es cada vez más usual que menores de edad se encuentren en el negocio de armar cápsulas de este opioide a cambio de un salario.

El noticiario En Punto presentó un reportaje en el que menores de edad hablan de su trabajo en un laboratorio clandestino de fentanilo en la Sierra de Sinaloa.

Estos deben de armar 21 mil cápsulas de fentanilo en polvo a la semana a cambio de una paga de seis mil pesos.

Trabajan para el Cártel de Sinaloa en uno de los laboratorios clandestinos que este grupo criminal tiene en la Sierra, señala el reportaje.

No llevan trajes ni máscaras antigás, y pese a utilizar guantes de látex el polvo que se mezcla con otras drogas como heroína, cocaína o metanfetaminas, llega hasta sus brazos.

“Un polvo tiene varios productos muy tóxicos para la salud bastantes fuertes; desgraciadamente varios compañeros se han hasta muerto”, dice uno de los entrevistados.

El cártel produce fentanilo en polvo, inyectable o en cápsula y las pastillas M30 que son una falsificación de la oxicona, uno de los opiáceos más adictivos usados para tratar el dolor intenso, se afirma en el video.

“Las drogas hacen daño, yo lo sé, pero cuando ves la ganancia monetaria vas a querer tu beneficio a costa de los demás”, dice un productor de fentanilo.

El “cocinero”, protegido con equipo, mezcla en un tambo de lámina sustancias corrosivas como cloro, acetona, sosa cáustica, colorante azul y fentanilo, considerado 50 veces más fuerte que la heroína; un gramo más en la mezcla puede resultar letal para los consumidores.

El llamado “cocinero” asegura que la mayoría de los precursores llegan a México desde China o Alemania en buques de carga que posteriormente entregan los paquetes a barcos pesqueros y estos, a su vez, a embarcaciones.