"México * Notimex. El uso de la biotecnología elevaría la producción de alimentos con cultivos genéticamente modificados para satisfacer la demanda de unos 150 millones de habitantes que contará México en el año 2050, estimó Clive James.
El fundador y director del Servicio Internacional para la Adquisición de las Aplicaciones Agro-biotecnológicas (ISAAA, por sus siglas en inglés), expuso que entre los cultivos de este tipo que tienen posibilidades de prosperar en México están los de maíz, algodón y frijol.
Estimó en entrevista con Notimex que el cultivo del algodón, con el uso de la biotecnología, pasaría de 150 mil a 300 mil hectáreas de producción para exportar.
En el caso del maíz, cultivo del que se importan unos diez millones de toneladas que aumentarán a medida que la población mexicana crezca, refirió que el año pasado debieron subir las importaciones en un millón de toneladas para compensar los efectos de la sequía y las heladas.
Con el uso de la biotecnología se generaría un cultivo de maíz más tolerante a las heladas, de modo que los beneficios son significativos, sugirió el directivo de la organización que cuenta con una red internacional de centros diseñados para compartir conocimiento de agrobiotecnología.
""En México se cultivan más o menos siete millones de hectáreas en áreas del norte, donde no tienen las razas criollas, por lo que un plan científico incrementaría la producción nacional de maíz y disminuiría la dependencia de las importaciones"", abundó.
México importa 10 millones de toneladas de maíz por año a un costo promedio de hasta 2.5 millones de dólares, y con la adopción de biotecnología agrícola, este monto podría aprovecharse para apoyar el desarrollo del campo mexicano y que estos recursos se queden en territorio nacional.
Para James, la clase de tecnología empleada para el algodón y el maíz es aplicable también al frijol, ""de hecho, en Brasil un instituto del sector público acaba de desarrollar un frijol resistente a un virus"".
En México, el organismo que desarrolla investigación en la materia es el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional.
La alternativa es invertir también en instituciones que desarrollen este tipo de tecnología, así como contar con un sistema regulador basado en ciencia. ""Si México tiene plazos muy largos antes de que se desregulen o liberen los productos, el país no puede aprovechar la tecnología"", advirtió.
Entre otros beneficios, esta tecnología ""incrementa la calidad nutricional del producto"".
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