El Banco de México (Banxico) recortó este jueves, por mayoría, la tasa de referencia en 25 puntos base de 8.0% a 7.75%. El Banxico advierte que persiste marcada incertidumbre en riesgos para inflación.
El peso mexicano se depreciaba el jueves a su nivel más débil en tres semanas mientras se conocían nuevas noticias relacionadas con la investigación por juicio político al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y en espera de la decisión de política monetaria del Banco de México.
La bolsa, en tanto, hilaba su cuarta sesión de pérdidas en medio de preocupaciones de que el inicio de un proceso formal contra el mandatario estadounidense anunciado por la Cámara de Representantes, pueda complicar la ratificación del nuevo acuerdo comercial de América del Norte, el T-MEC.
¿En qué beneficia la nueva baja?
Por segunda ocasión en el año la Junta de Gobierno del Banxico decidió una nueva baja en su principal tasa de interés, para ubicarla en 7.75%. Sin embargo, la reducción no se verá reflejada de manera inmediata en una disminución en el costo de las deudas de las personas por tarjetas de crédito o los financiamientos para la adquisición de un vehículo o una casa.
En todo caso los primeros beneficiados serán los grandes deudores, como las empresas y los gobiernos Federal, Estatal y Municipal. Veamos porqué.
La tasa objetivo del Banxico es la tasa de referencia de las instituciones financieras del país.
La primera consecuencia de la baja en dicha tasa es una reducción en la Tasa de Interés Interbancaria de Equilibrio (TIIE), que es la tasa con que los bancos se prestan entre ellos y financian parte de sus operaciones.
Los bancos fijan el costo del crédito empresarial y el financiamiento al sector público con base en la TIIE más dos o tres de puntos porcentuales adicionales.
Por ello es que una baja en la tasa objetivo del Banxico trae como consecuencia una disminución en la TIIE y por tanto una disminución en el costo financiero para los grandes deudores como las empresas y el gobierno.
En el caso de los pequeños deudores, la situación es diferente, porque la diferencia entre la TIIE y la tasa de interés que cobran los bancos por la tarjeta de crédito o los financiamientos para comprar un auto o una casa son más significativos.
Mientras la TIIE se ubica en 8.16%, la tasa más barata que cobra una tarjeta de crédito se sitúa fácilmente arriba de 20%, mientras que los créditos automotriz o hipotecario ascienden alrededor de 15%; considerando el Costo Anual Total (CAT).











