Bangkok * EFE. Realizan cortes a las comunicaciones, dispersan a tiros a los manifestantes que salen a las calles y realizan bloqueos con alambradas de espinos a fin de controlar la situación.
La Junta Militar de Birmania (Myanmar) aplastó con violencia los desesperados intentos de protesta llevados a cabo en Rangún por la población, a la que casi ha aislado del resto del mundo mediante el corte de las comunicaciones.
A tiros o a bastonazos, las fuerzas de seguridad dispersaron a lo largo del día a decenas de grupos de birmanos que se asomaron a las mismas calles casi desiertas, en las que tras tres días de protestas han muerto al menos 15 personas, entre ellas dos extranjeros.
Casi todas las calles del centro de Rangún fueron bloqueadas con alambradas de espinos, y los soldados, parecían tener controlada la situación.
Antes ocuparon los monasterios budistas para impedir la salida de los monjes, y estrecharon el cerco en torno a las pagodas de Sule y de Shwedagon, los dos puntos emblemáticos de los manifestantes.











