Con una solemne ceremonia en la que se colocaron ofrendas florales ante las tumbas de las víctimas no identificadas ni reclamadas que dejó el huracán Katrina, inició una jornada para conmemorar el décimo aniversario de la tragedia.
El gobernador de Luisiana, Bobby Jindal; el alcalde de Nueva Orleans, Mitch Landrieu, y la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, encabezaron la ceremonia y depositaron una ofrenda floral en el Monumento a la Memoria del Huracán Katrina.
El monumento, ubicado en una área del Cementerio Greenwood, conserva los cuerpos de 83 personas que no fueron identificadas ni reclamadas tras el paso del destructivo huracán, que azotó Nueva Orleans el 29 de agosto de 2005.
Antes de la colocación de las ofrendas, los funcionarios y líderes comunitarios honraron a las más de mil 800 víctimas del huracán, con una ceremonia en la que hubo discursos, cantos, poesía y oración.
El alcalde de Nueva Orleans, Mitch Landrieu, dijo que aun cuando no se tienen los nombres de quienes yacen bajo el Monumento, “nosotros los hemos reclamado y los estamos recordando”.
El alcalde aseguró que Nueva Orleans se levantó de nuevo, tras reconocer la recuperación y el progreso logrado en la ciudad durante la última década.
El gobernador de Luisiana, Bob Jindal, dijo en la ceremonia que muchos pronosticaron que Nueva Orleans y Luisiana nunca serían las mismas después del huracán Katrina.
“Tenían razón. Hemos vuelto más fuertes que nunca y no solo nuestro estado ha regresado, nuestras personas desplazadas también han vuelto de todo el país. Han vuelto, reconstruido y reinventado un nuevo futuro”, subrayó.












