Recuerdan unidad

En el verano de 1968, jóvenes de diversas edades, escuelas y clases sociales decidieron salir a las calles y hacer escuchar su voz para exigir al unísono libertad.

Esos jóvenes que dieron vida al movimiento estudiantil de 1968, hace 50 años abrieron camino para que la expresión y la democracia fueran parte de la vida política de México.

Y a pesar de ser víctimas, quienes hoy son sobrevivientes recuerdan esos días trágicos como un despertar de conciencia, que rompió las barreras existentes entre los llamados Pumas de la UNAM, los burros del IPN y estudiantes de otras universidades; fue tan grande ese despabilamiento que incluso llegó a tocar a las clases populares del país.