“Sé que seré condenada por defenderme, por defender mi cuerpo (…) por haber castigado a mi agresor”, escribe desde su celda en el penal del Bordo de Xochiaca, en el Estado de México, Roxana Ruiz Santiago, quien está recluida desde el 8 de mayo tras asesinar al hombre que la golpeó y violó.
Sin acompañamiento legal digno y en espera de una condena por haber ejercido la legítima defensa, Roxana, originaria de Pinotepa Nacional, región Costa, solicitó acompañamiento de la asamblea vecinal Nos Queremos Vivas Neza, que ha dado visibilidad a su situación.
La asamblea vecinal Nos Queremos Vivas Neza se conformó en 2017 tras el feminicidio de Valeria, una niña de 11 años que fue violada y asesinada a bordo de una combi de transporte público.
Hace poco más de un mes, en una de las audiencias de una víctima de feminicidio, la asamblea conoció el caso de Roxana Ruiz, pues su madre les entregó la carta y les pidió acompañar su causa. “Este caso tiene que ver justo con la violencia que se vive en ciudad Neza”, señala la activista.
Desde entonces, Nos Queremos Vivas Neza -integrada por 15 mujeres que desempeñan diversos roles- ha acompañado el caso de Roxana y ha encabezado diversas actividades para hacerlo visible.











