Reforma pone a tiempo sistema

La reforma educativa significa “poner a tiempo el reloj del sistema educativo con el sistema que queremos para el siglo XXI”, afirmó el líder del SNTE, Juan Díaz de la Torre, quien acusó a la sección 22 de Oaxaca, de “lesionar” la imagen y el aprecio social que debe haber por los maestros.

En entrevista, subrayó que como parte de un movimiento político, que no sindical ni educativo, la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) decidió transitar “por otra ruta”, en la que ha impactado de manera negativa el proceso educativo y el mapa de prestaciones para la entidad.

Sin cuestionar el que haya diferencias o disidencia con la dirigencia que encabeza, Díaz de la Torre insistió en que dicha sección “lamentablemente” ha sumado para que el aprecio social se empañe.

"Van a pasar y transformarse muchas cosas, pero la actividad y el trabajo de docente no se va a terminar jamás. Entonces, el producto del esfuerzo de los maestros y del mundo requiere reconocimiento y aprecio social”, expresó.

Sostuvo que no existe un país en el mundo que haya procesado sus reformas educativas, “a partir del descrédito, la descalificación o la estigmatización de los maestros”, y definió a la de México como “la posibilidad de construir el entramado y el escenario para un mejor país”.

El presidente del SNTE atribuyó al “desconocimiento”, a la “mala fe” y a la “ignorancia” el que algunos actores hagan una serie de afirmaciones sobre la reforma educativa que no han tenido sustento, y que sólo buscan confundir o “generar nota”.

Insistió en que dentro de la reforma educativa, la evaluación al magisterio no es punitiva, es decir, que no busca castigar a los maestros, sino generar el mejor de los diagnósticos para seguirles acompañando en su desarrollo profesional y formación continua, además de recibir estímulos en sus sueldos de hasta 180 y 220 por ciento.

Convocó a las y los maestros que tienen sus reservas “a que nos enteremos, a que nos informemos”, y si la autoridad educativa, es decir la Secretaría de Educación Pública, o el sindicato no les ha comunicado de manera precisa y cercana la información, “entonces los que tenemos un déficit somos nosotros”.