Familias de este puerto recolectan caracol y nolón, también conocido como “chivitas”, que el huracán Milton arrojó a la playa y que se aprovecha en los restaurantes en la preparación de ceviches.
Conforme pasan los días, después del paso del meteoro, la calma va regresando a Yucatán, además de que la naturaleza también les proporciona ingresos para mejorar su economía.
La gente ha recolectado la especie para apoyarse en su alimentación, ya que muchos pescadores dejaron de salir hacia alta mar durante varios días.
Y el problema para los pescadores es y sigue siendo el mal tiempo y la temporada de huracanes que aún no termina.












