Hace unos días, en el Poder Legislativo de Chiapas se hizo un llamado a los presidentes municipales, a dejar la casa en orden, ahora que están por retirarse, al finalizar sus respectivos períodos de servicio a la sociedad. El llamado es más que oportuno, pues nadie, sino los presidente municipales, son los responsables de sus finanzas. Así también, nadie podrá rescatar a los municipios endeudados porque no existe una partida presupuestal para tal efecto, además de que eso generaría precedentes con no son convenientes, según ha advertido la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
Hay antecedentes que justifican los llamados del Congreso. Los actuales presidentes municipales que iniciaron labores el pasado 1 de octubre de hace tres años, afirmaron haber hallado las arcas locales vacías y muchas deudas. Esa situación hizo crisis poco tiempo más tarde, cuando más de la mitad de los 122 municipios que conforman el estado se declararon en bancarrota. No podían pagar ni los sueldos a sus empleados. Tampoco tenían con qué liquidar deudas con proveedores y acreedores.
En lo general, una situación que impacta negativamente en muchos aspectos y que disemina el desorden.
Pero además, ante la presunción de irregularidades, se ha demandado del Congreso estatal su intervención en auditorías, así como en apoyo para conseguir dinero federal o préstamos para hacer frente al endeudamiento del que en su momento, en 2012, se aportaron montos.
Más recientemente, 1,758.5 millones de los municipios y 177.3 millones de pesos de organismos municipales, según la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en su informe correspondiente al último trimestre del año pasado.
Sumando a lo anterior están los débitos ante la Comisión Federal de Electricidad, o a proveedores particulares.
Son cifras interesantes, pues únicamente el municipio asiento de la capital del estado y la segunda ciudad más grande de Chiapas rozan ese tope con sus respectivas deudas, y todavía se tienen afuera los otros 120 municipios.
Los presidentes municipales que se van han enfrentado diversos problemas en su trabajo, en materia de administración. Unos incluso cayeron en prisión, por causas diversas.
Por eso, frente a lo que viene en estos años, se espera un mejor desempeño. A nivel nacional existen varios organismos que agrupan a presidentes municipales, en los que se habla de muchas cosas, incluso de capacitación y asesoría. Además, el nivel estatal trabaja en ese sentido.
Sanear las finanzas en este nivel mediante un efectivo cumplimiento de las contribuciones locales, aumentar los controles, hacer respetar la ley en cuanto a la rendición de cuentas, planeación de la obra pública, depuración de personal, entre otras muchas acciones, son algunos de los objetivos que pretenden alcanzar los ediles.
En este caso, la responsabilidad de los titulares de los Ayuntamientos que están por asumuir, tiene desafíos que deberán ser analizados y contar con planeación para evitar, como ya se ha mencionado, ese pasaje de hace tres años, con las recordadas e inéditas declaratorias de quiebra.












