Religiones mantienen a zona carbonera dividida

Sabinas, Coah. * Notimex. La pluralidad religiosa en la zona carbonífera de Coahuila representa una limitante para la unidad social en las comunidades de la zona carbonífera, y sus divisiones limitan la posibilidad de generar movimientos y presiones a los empresarios para alcanzar mejores condiciones de trabajo.



Testimonios

De acuerdo con testimonios recogidos entre sacerdotes y habitantes de estas comunidades, la diversidad religiosa se refleja también en el trabajo, en la forma de vivir y en la educación, pues la mayoría de los católicos prefieren vivir con tranquilidad aunque más pobres, porque sus trabajos son más estables y su salario seguro, aunque los riesgos son mayores.

El pocito de Binsa que explotó hace cinco días pagaba de 80 a cien pesos la tonelada de material y en promedio sacaban los mineros entre dos mil y tres mil pesos a la semana, por lo que era una de las empresas que mejor pagaban; sin embargo, también mantenía las condiciones más precarias en materia de seguridad.

Los trabajadores del pocito en el Ejido Sabinas eran en su mayoría cristianos y pentecostales, como es en la mayoría de los trabajos informales y peligrosos, mientras que hace cinco años en la explosión de Pasta de Conchos que era una mina totalmente mecanizada de Grupo México, la religión que prevalecía era la católica.

La Iglesia Católica se vio limitada frente a los deudos de los mineros, mientras que en Pasta de Conchos, había misas todos los días; incluso el obispo de Saltillo, Raúl Vera López, visitó a los deudos, a pesar de que no era su diócesis.