Antes de que se propagara por todo el mundo la pandemia del coronavirus, las remesas que envían los connacionales, principalmente desde Estados Unidos, a sus familiares en México, siguieron aumentando.
En febrero, dichos flujos totalizaron dos mil 694 millones de dólares, lo que significó un incremento de 10.5% en comparación a igual mes de 2019, reportó el Banco de México (Banxico).
Durante el segundo mes del año, se registraron 8.4 millones de envíos, sobre todo a través de medios electrónicos, lo que significó una variación de 7.25%.
Cada mexicano transfirió a sus familiares un monto promedio de 321 dólares, es decir, 3.2% más respecto a febrero del año pasado.
De esta forma, durante el primer bimestre del año, las remesas familiares sumaron cinco mil 277 millones de dólares, el 7.83% más sobre lo reportado por el banco central entre enero y febrero de 2019.
Analistas consideraron que si bien fue un buen mes para las remesas, la caída del empleo en Estados Unidos por el impacto del coronavirus en la economía, afectará en especial a los paisanos sin ciudadanía y por lo tanto a dichos flujos.
Prevén desplome
Si el impacto económico en Estados Unidos de la crisis por Covid-19 supera los efectos de la recesión financiera de 2008-2009, el flujo de remesas a México se va a desplomar 17% durante este año, anticiparon en BBVA.
Después de establecer un máximo histórico de 36 mil 46 millones de dólares el año pasado, analistas del banco prevén que el flujo se reduzca a 29 mil 900 millones durante 2020.
De confirmarse este escenario, será el menor ingreso de remesas desde 2016.
Pero además, a las remesas les puede tomar más de una década alcanzar el monto observado en 2019; es decir, probablemente hasta 2028 se recupere un flujo anual superior a los 36 mil millones de dólares, estiman en BBVA.
Calculan que los estados más afectados serán Michoacán, Oaxaca y Zacatecas, debido a que en cada una de estas entidades las remesas representan más del 10% de su Producto Interno Bruto (PIB).












