El Día Internacional de las Remesas Familiares se celebra el 16 de junio, de acuerdo con la fecha elegida en 2018 por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Se trata de un reconocimiento a millones de trabajadores migrantes que en todo el mundo buscan mejorar la calidad de vida de sus familias con el envío de dinero.
De acuerdo con la ONU, las remesas o pagos transfronterizos interpersonales son un salvavidas esencial para el mundo en desarrollo.
Aunque los recursos individuales enviados pueden ser de un valor relativamente bajo, en su conjunto triplican el importe que se destina en el mundo a la asistencia oficial para el desarrollo, asegura Naciones Unidas.
Los también llamados “migradólares” además de atender necesidades básicas, tienen efectos transformadores de los hogares y las comunidades receptoras, pues detonan el desarrollo de competencias y oportunidades.
Incluso, de acuerdo con la Comisión Nacional para Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), en México impulsan la inclusión financiera de al menos 1.6 millones de hogares.
La definición que da el Banco de México (Banxico) a este tipo de recursos es que es la cantidad de moneda nacional y extranjera que proviene del exterior, originada por una persona física que radica en otro país y envía dichos recursos a sus familiares en territorio nacional.
De acuerdo con la Condusef estas remesas han permitido dar un respiro a muchas familias mexicanas.
Las remesas antes se enviaban a través de money orders, es decir, se enviaban el dinero mediante giros postales o bancarios que se intercambiaban en una institución financiera.
En la actualidad, según la comisión, 98.9 % de las remesas llegan al país mediante transferencias electrónicas y solo 0.7 % se hace enviando en efectivo.
La ONU considera que uno de los catalizadores de las remesas oficiales durante 2020 y 2021, fue la adopción acelerada de la tecnología digital por parte de los trabajadores migrantes.











