Dos perros policía del escuadrón K-9 de la Dirección de Seguridad Pública del municipio de Silao, Guanajuato, presentan un cuadro crítico de desnutrición y deshidratación por la mala alimentación y el descuido por parte del Gobierno Municipal, encabezado por el alcalde Juan Antonio Morales Maciel (PAN), que presuntamente les daba de comer croquetas de baja calidad por ahorrarse unos pesos.
Los canes perdieron peso hasta quedar con la piel pegada a los huesos, completamente débiles, y en condiciones graves ingresaron a una clínica veterinaria de la ciudad de León.
La regidora María Guadalupe Espinoza Corral, del PVEM, informó que el tesorero municipal, Rodolfo Guerrero Durán, recortó el presupuesto destinado para la alimentación de los animales.
A los nueve perros de la unidad canina se les compraba alimento de la marca “Perrón” cuando antes eran alimentados con “Performance Diamond”, que tenía un precio de mil 45 pesos el bulto con 45 kilos, explicó.











