México, D.F. * El Universal. La CIDH condenó las amenazas de muerte que generaron la salida temporal de Oaxaca del padre Alejandro Solalinde, defensor de los derechos humanos de los migrantes en México.
Consideró como un hecho sumamente grave que el Estado de México no haya adoptado medidas de protección efectivas para prevenir que Solalinde Guerra, director del albergue Hermanos en el Camino de Ixtepec, Oaxaca, se viera forzado a salir del país.
Destacó que aun cuando el activista goza de medidas cautelares dictadas por la CIDH el 23 de abril de 2010, éste no fue protegido en forma efectiva por el Estado mexicano, ya que en los últimos dos meses recibió seis amenazas de muerte por sus labores relativas a la defensa de los derechos humanos de los migrantes en México.











