Más de 60 mexicanos atraídos a Canadá con la promesa de buenos empleos fueron obligados a vivir y laborar en condiciones “deplorables” y temían ser deportados si denunciaban, informó el viernes la policía canadiense al anunciar el arresto de varios implicados en una red internacional de traficantes de trabajadores.
La policía de la región de York indicó que 64 personas fueron rescatadas el mes pasado en diversos sitios del área metropolitana de Toronto. Cinco miembros de una presunta organización delictiva dedicada al tráfico de personas enfrentan varios cargos, y la policía busca a dos más.
El sargento detective Gary McBride dijo que los hombres y mujeres de los que se estaba abusando laboraban en granjas, fábricas y almacenes, y eran llevados de donde vivían a sus trabajos en autobuses privados.
“Los jornaleros extranjeros describieron vivir en condiciones deplorables, incluido el hacinamiento, con docenas de personas que dormían en colchones sobre el suelo, falta de alimentos, carencia de privacidad e infestación de bichos”, señaló McBride.
“Describieron también formas de coacción y control, las cuales incluían aislamiento, falta de libertad, dependencia financiera, amenazas y agresión sexual”, añadió.
Un grupo que trabaja con la policía para ayudar a los sobrevivientes de tráfico de personas dijo que los mexicanos aceptaron venir a Canadá para mantener a sus familias.
“Estos sobrevivientes son muy humildes, respetuosos, amables y agradables”, dijo la especialista Jasmine De Fina, de Servicios para Víctimas de la región de York.
“Los sobrevivientes temían que enfrentarían cargos y serían deportados, un temor normal entre los sobrevivientes del tráfico de seres humanos”, comentó.
La policía comenzó a investigar en noviembre después de recibir un aviso de otro mexicano.
Durante la pesquisa de tres meses, que consistió de vigilancia y entrevistas con varios testigos, la policía señaló haberse enterado de que presuntos traficantes habían atraído a personas para que vinieran a trabajar a Canadá con promesas de una vida mejor.
Sin embargo, apenas habían llegado eran obligadas a trabajar largas jornadas a cambio de poca paga, mencionó la policía.












