Vaticano * AP. El Papa Benedicto XVI levantó las restricciones para oficiar la antigua liturgia de la misa en latín, pero enfatizó que su decisión de ningún modo daba marcha atrás a las reformas del Concilio Vaticano II.
El pontífice emitió un documento en el que autoriza a los párrocos el oficiar la misa tridentina si ésta es solicitada por ''un grupo estable de fieles''. Actualmente, el obispo local debe aprobar esas peticiones, un obstáculo que según los defensores del ritual tradicional ha limitado su práctica.
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