El retiro del subsidio a la gasolina, que era una manera artificial de mantener su precio bajo, tiene una parte positiva en el plano de la justicia social, ya que se dedicarán más recursos a los sectores más desprotegidos, aseveró el presidente Enrique Peña Nieto.
Durante la presentación de las Prestaciones Sociales para el Blindaje de la Economía Familiar, el mandatario federal reiteró que fue una medida dolorosa, pero responsable, que además tendrá un impacto positivo en materia ambiental.
En ese sentido apuntó que México es un país que consume mucha más gasolina per cápita que todos los países de Europa y la mayoría de América Latina, debido a que era barata.
Reiteró que la medida se tomó de forma responsable, y “sólo habría de ocurrir cuando el gobierno no tuviera alternativa o el petróleo se nos acabara”, y ambas situaciones ya ocurrieron, pues regiones petroleras como Cantarel, antes producían dos millones 200 mil barriles diarios y hoy sólo produce 200 mil.












