Alrededor de dos mil 300 viviendas afectadas por la vaguada monzónica de octubre del año pasado en Hidalgo son susceptibles de incorporarse al programa de reubicación hacia zonas fuera de riesgo, señaló el titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Julio Valera Piedras.
De acuerdo con el funcionario, el programa de relocalización de las familias afectadas por las lluvias se encuentra en su etapa final, lo que ha permitido identificar las viviendas ubicadas en zonas de riesgo y definir el proyecto de reubicación.
Destacó que estos trabajos fueron realizados por geólogos, topógrafos, ingenieros y otros especialistas que, en coordinación con Protección Civil, llevaron a cabo estudios técnicos y el levantamiento de información para delimitar los polígonos de riesgo en los 28 municipios donde se registraron daños por las intensas lluvias de octubre de 2025.
El funcionario resaltó que, a través de estos estudios, se determinó el nivel de riesgo al que está expuesta la población que habita en esas zonas y la posibilidad de incorporarla al esquema de relocalización.
Reubicación dependerá de familias
Explicó que el padrón inicial fue de dos mil 866 viviendas, las cuales fueron sometidas a un proceso de revisión y dictamen por parte de especialistas.
De ese total, dos mil 390 viviendas cumplen con los requisitos necesarios para incorporarse al programa. No obstante, precisó que la cifra podría modificarse ya que la reubicación dependerá de la decisión de las familias y de que, en todos los casos, se cumplan los criterios técnicos establecidos.
Obstáculos
Valera destacó que uno de los principales obstáculos para la relocalización ha sido la falta de terrenos en las zonas afectadas, debido a lo accidentado de la geografía, principalmente en la Sierra y la Otomí-Tepehua que fueron de las regiones más afectadas.
Señaló que ante esta situación se analiza la posibilidad de entregar apoyos directos para que sean las propias familias quienes determinen el predio donde se construirán sus viviendas. Sin embargo, aclaró que antes de autorizar cualquier obra, se realizarán estudios para verificar que los terrenos no representen riesgo.












