Agentes fronterizos de Estados Unidos despojan a inmigrantes de sus pertenencias personales antes de deportarlos a México sin dinero, identificación, teléfonos móviles y otros objetos importantes, revelaron organismos de derechos humanos.
“Deportar a personas sin sus pertenencias personales no solo está mal, sino que es cruel”, dijo en un comunicado, Vicki B. Gaubeca, directora de la Unión de Libertades Civiles de América (ACLU) en Nuevo México, una de las organizaciones que interpuso la queja este miércoles ante el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos.
“Imagínese ser abandonado a más de mil kilómetros de casa sin dinero, identificación, o un teléfono celular. Nosotros como estadounidenses necesitamos detener el robo al por mayor de esta gente, y empezar a tratar a los no ciudadanos con la misma dignidad y la humanidad que nos gustaría para nosotros mismos”, señaló Gaubeca.
La queja, a nombre de 26 inmigrantes indocumentados afectados deportados todos ellos en el área de El Paso, Texas, fue interpuesta también por el Centro Regional de Derechos de la frontera, la ACLU de Texas.
Así como por el Consejo Estadounidense de Inmigración, el Programa de Defensa e Incidencia Binacional, Derechos Humanos Integrales en Acción, AC, El Centro de Recursos para Inmigrantes y la Iniciativa Kino, entre otras.
La denuncia detalla como agentes de la Oficina de Aduanas y protección Fronteriza (CBP) y de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) toman las pertenencias de los inmigrantes y no proporcionan un procedimiento eficaz para recuperarlos.
De acuerdo a la querella, cuando los inmigrantes tratan de recuperar sus pertenencias, algunos agentes les han respondido con amenazas de más tiempo de detención.
De acuerdo a las organizaciones que interpusieron la queja, los abusos persisten a pesar de los cambios que se han hecho de política nacional dentro de CBP.
La queja se interpone luego de que en diciembre de 2014, se emitiera el reporte denominado, Despojados: Cómo la deportación roba a los inmigrantes su dinero y sus pertenencias, laborado por el grupo No Más Muertes, que tiene su sede en Tucson, y se dedica a tratar de prevenir la muerte de indocumentados que cruzan la frontera por el desierto del sur de Arizona.
El reporte documentó que una de cada tres personas que son deportadas a México, son despojadas.
“Durante años, hemos documentado las graves consecuencias que enfrentan los no ciudadanos cuando el Gobierno de Estados Unidos los deporta a México sin sus pertenencias”, dijo Blanca Navarrete, directora del Programa de Defensa e Incidencia Binacional en Ciudad Juárez.











