Pérdida de aprendizajes y mayor deserción escolar en Guerrero es lo que prevén algunas ONG ante el cierre de escuelas provocado por el huracán Otis, mientras que docentes del estado aseguran que las autoridades educativas federales y locales solo han visitado los planteles “para pasearse y tomarse la foto”.
Destacan que ante la falta de una estrategia para rehabilitar la infraestructura educativa crecerá la deserción escolar más que con la pandemia, que empujó a más de 34 mil estudiantes de educación básica a abandonar los salones de clase.
Walter Emmanuel Añorve Rodríguez, dirigente de la Comisión Política de la región Acapulco de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (Ceteg), asegura que aún no se ven acciones de parte de las autoridades educativas federales y estatales para rehabilitar los planteles que sufrieron graves daños.
El también maestro de cuarto año de primaria en la escuela Independencia, de Acapulco, asegura que “si las autoridades educativas se ponen las pilas”, las clases presenciales reiniciará hasta enero y si no es así, la mayoría de las escuelas permanecerán cerradas más tiempo.
Señala que el cierre de planteles está afectando el proceso de enseñanza-aprendizaje que seguramente perjudicará a niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
Es urgente que el Gobierno Federal destine recursos para rehabilitar la infraestructura educativa y diseñe una estrategia para regresar a clases, señalan.












