Riesgos

Riesgos

Hace unos días se advirtió sobre la basura que obstruye alcantaillas y desagües. Anteriormente se ha tocado el tema del azolve en lechos de ríos. En este mes, hace cinco años, la ciudad de Tuxtla sufrió una inundación a causa del desbordamiento del río Sabinal. La salida de cauce desvió corrientes que superaron el metro y medio de altura en más de siete colonias. Protección Civil informó que “algunos” vehículos fueron arrastrados por el agua. En el Libramiento Norte un carro cayó en un drenaje pluvial.

Pero los puntos susceptibles a inundaciones y encharcamientos abarcan la zona oriente de la ciudad, el norte, el sur y el poniente. Frente a lo anterior es conveniente identificar las calles y sitios que en el pasado han sido escenario de excepcional acumulación de agua de lluvia.

Por ejemplo, frecuentemente ahora los automóviles se quedan varados en el Bulevar Ángel Albino Corzo debido al desbordamiento del arroyo Santa María en la Colonia La Moderna. Pero no es el único factor. El cruce a la altura de la 14 Oriente se ha convertido actualmente en un vado imposible de transpasar pues la altura del agua llega a medir poco más de un metro.

De los fenómenos meteorológicos pronosticados para este año, se prevé que por lo menos uno tocará esta entidad. Se ha advertido que se espera una temporada activa con la formación de ciclones. Ante esto, el objetivo es desarrollar proyectos preventivos de mitigación de riesgos.

La Coordinación de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación ha informado que durante la temporada de lluvias y ciclones tropicales, la zona sur-sureste del país es la que más preocupa a las autoridades federales y locales, a diferencia de la zona norte que registra por lo general más problemas de sequías y heladas.

Son los eventos del Océano Atlántico los que afectan más a nuestra región al entrar por Yucatán, Quintana Roo, Campeche, Chiapas, Veracruz y Tamaulipas, además, son los que han ocasionado las mayores pérdidas económicas a nuestro país.

El Sistema Estatal de Protección Civil ha informado que se mantiene alerta ante cualquier contingencia y pide a la población extremar precauciones. Se han activado las unidades municipales, regionales y comunitarias con el fin de estar atentos ante cualquier emergencia hidrometeorológica.

Dentro de los objetivos específicos del plan de contingencias se encuentran: difundir las medidas de preparación y mitigación de estos fenómenos; activar las delegaciones, unidades y consejos de protección civil municipales y regionales, para que realicen tareas de preparación y mitigación de riesgos, entre otros.

Para esta temporada, el estado de Chiapas mantiene activos y listos refugios temporales, los cuales se encuentran distribuidos en las 15 regiones del estado, pero ojalá no sea necesario utilizarlos.

Nadie sabe cuándo pegará la riada. Lo que sí se sabe, por lo menos los particulares, es dónde están ubicados los puntos críticos en los que la acumulación de torrentes hacen peligrar bienes materiales, principalmente automóviles y mobiliario de vivienda, que son arrasatrados por la fuerza de las aguas, muchas veces con saldo de pérdida total.

Estar informados y preparados ante riesgos por fenómenos naturales o provocados por el hombre es determinante para salvar vidas, reparar daños y ahorrar recursos, por lo cual es indispensable saber actuar de manera oportuna y coordinada ante cualquier eventualidad.