Suplantación de identidad y declaraciones de impuestos apócrifas, así como ilícitos por evasión y defraudación fiscal, es lo que encontró el Servicio de Administración Tributaria (SAT) a siete años de vida del actual Régimen de Incorporación Fiscal (RIF).
Ese esquema, en el que tributan todos los pequeños contribuyentes en México y el cual con la reforma hacendaria de 2014 dejó de llamarse Repecos, nació para combatir la economía informal. Por esas irregularidades detectadas, se propone al Congreso de la Unión que desaparezca a partir del próximo año.
En la Miscelánea Fiscal que forma parte del Paquete Económico 2022, se plantea crear el Régimen de Simplificación de Confianza, en el que se integrarían los contribuyentes cumplidos del RIF.
Se prevé dar un plazo hasta el próximo 17 de febrero a los contribuyentes que se encuentran actualmente en el RIF, para cambiar al Régimen de Confianza, para el cual sólo van a requerir su Registro Federal de Contribuyentes (RFC) y su firma electrónica.
El análisis realizado por el SAT, detectó que 2.3 millones de contribuyentes que tributan en el RIF no presentaban declaraciones bimestrales y tampoco emitían ni recibían facturas. Además, se encontró que no habían realizado ningún tipo de aviso al SAT en los últimos dos años.
Por esa razón, el SAT realizó en febrero pasado una depuración del padrón del RIF, que tenía a 5.3 millones inscritos, y quedaron 3.1 millones de contribuyentes.











