El exgobernador Jorge Aristóteles Sandoval Díaz es homenajeado en el exrecinto legislativo del Palacio de Gobierno de Jalisco, a donde fue trasladado esta mañana desde la funeraria Gayosso, de Guadalajara, donde fue velado durante la noche.
El cuerpo del exmandatario fue recibido entre aplausos por amigos, familiares y políticos, una guardia conformada por integrantes de la Unidad de Protección Civil y el Cuerpo de Bomberos de Jalisco lo flanqueo mientras el excandidato del PRI al Gobierno del Estado, Miguel Castro, dirigió unas palabras a los asistentes.
“No existen palabras para describir al gran ser humano que perdimos, Jalisco lo va a extrañar. Amigo, todos te vamos a extrañar”, dijo.
Por su parte, la viuda del exmandatario, Lorena Arriaga, recordó que la vocación del exmandatario era el servir: “En sitios como este siempre sintió cómo su corazón ardía ante el llamado de su vocación: el servir; si Jorge viviera, si fuera él quien en este momento estuviera hablándoles, seguramente encontraría el mensaje preciso para motivarnos aun en estos momentos de tristeza, seguramente él hallaría las palabras exactas para dibujar un nuevo horizonte en medio de la desolación”, dijo.
Con la tristeza aflorando, Arriaga se refirió a su esposo como un hombre que siempre buscaba ir hacia adelante, superar los obstáculos, darle vuelta a la página y no permitir que los rencores lo atascaran.
El gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, señaló que el compromiso con la familia de Sandoval Díaz es esclarecer los hechos.
Recordó algunos pasajes de su historia compartida como amigos en lo personal y adversarios en la política.
“Siempre fue un hombre respetuoso y capaz de mantener nuestra amistad por encima de otras cosas”, indicó Alfaro, quien reveló que en su última plática hace algunas semanas coincidieron en que estaban en un momento en que se tienen que cerrar filas para defender al estado.
“Ese día me demostró que es sin duda un político de excepción y aunque fuimos adversarios, siempre lo voy a respetar (…), fue un buen gobernador”.












