Tras la apertura de la embajada de Estados Unidos en Cuba quedan “temas espinosos” por resolver que marcarán el rumbo de la relación en los próximos meses, entre ellos el embargo comercial, la devolución de Guantánamo y los derechos humanos, afirmó un experto.
“Tras meses de negociaciones a puerta cerrada, apenas uno de los puntos claros es la cuestión de movimiento libre de personal diplomático que hasta ahora se había restringido”, dijo Jorge Duany experto en temas cubanos de la Universidad Internacional de Florida (FIU).
“Pero quedan temas espinosos por resolver y otros que también se han ido planteando sobre la marcha, como por ejemplo, la colaboración en la prevención del tráfico de personas y de los desastres naturales, así como el tema del narcotráfico”, señaló.
Duany dijo que hay también temas como “la confiscación de propiedades” de la revolución cubana.
“Se espera que ahora que tengan mayor contacto fluyan de manera más eficiente las comunicaciones, pero también diría que tampoco debe esperarse un cambio inmediato”, señaló.
“Habrá que esperar un poco más de tiempo para ver cual va a ser el impacto real de la reapertura”, apuntó el especialista.
Las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos comenzaron a reconstruirse desde septiembre de 2014, cuando los presidentes Barack Obama y Raúl Castro anunciaron en una declaración conjunta sus intenciones de crear lazos de paz.
Ahora se sabe que los gobiernos se venían acercando en secreto desde el 2013 buscando la liberación del contratista Alan Gross y de los cinco cubanos, presos en Estados Unidos como parte de la Red Avispa de espionaje.
El Gobierno de Cuba ha dicho a través de su canciller, Bruno Rodríguez, que es necesario para tener una relación bilateral normal que Washington levante el embargo y también le ha pedido la devolución del territorio que “usurpa” en la base naval de Guantánamo.












