Al menos cinco embalajes que podrían contener restos humanos, sepultados de manera irregular en 2014 en una fosa de la Fiscalía estatal, fueron dejados al descubierto tras la diligencia realizada desde el lunes en la zona.
Los peritos dejaron al descubierto al menos cinco de los 116 cuerpos que, de acuerdo con la dependencia gubernamental, permanecen en dichas fosas.
Luego de un “barrido” de los antropólogos forenses, alrededor de las 12:15 horas, el trascabo con “mano de chango” enganchó la camilla y lo depositó en tierra.
El embalaje que presuntamente contendrá el “cuerpo 1” fue sacado alrededor de las 12:23 horas del martes y al cual se le realizarán las pruebas de identificación genética para su posible identificación.
En la diligencia de exhumación de los más de 100 cuerpos participan la Fiscalía, la Procuraduría General de la República, la Comisión Nacional de Seguridad a través de la Policía de Investigación Científica y la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.
“No hay un orden están en la disposición de los cuerpos, están atravesados, imposible sacar a uno sin hacer el barrido correspondiente, están apilados”, dijo Tranquilina Hernández, madre de Mireya, una joven desaparecida en Cuernavaca que participa en las diligencias como parte activa al realizar el registro de lo ahí encontrado.
El caso de Mireya se judicializó y fue por una orden de un juez de control que facultó a la Universidad Autónoma del Estado de Morelos a participar en el proceso de exhumación.
“No les dieron el trato de seres humanos, los trataron como costales, solo los echaron a un hoyo lo taparon sin importarles absolutamente nada”, acusó Amalia Hernández, tía de Oliver Wenceslao, una de las víctimas inhumadas de forma irregular por la Fiscalía, cuyo cuerpo fue exhumado en diciembre de 2014.












