La policía antimotines rescató a 130 diputados que estuvieron retenidos por manifestantes en la sede del Congreso durante más de siete horas, tras una sesión en la que se dio marcha atrás en la aprobación de dos reformas de ley que obstaculizaban la lucha contra la corrupción.
Más de 400 agentes antimotines llegaron al Congreso y al filo de las 23:20 horas sacaron a los parlamentarios en medio de tumultos, y los subieron a cuatro autobuses de la Policía Nacional Civil (PNC) para llevarlos a un lugar seguro.
La Policía utilizó gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes que no permitían la salida de los 130 diputados, quienes acudieron a la convocatoria de este viernes para derogar los dos decretos legislativos relacionados con financiamiento electoral ilícito y Código Penal.
Pese a que el Congreso aprobó por el voto de los 130 diputados presentes -de un total de 158- una iniciativa que impidió que las dos repudiadas reformas de ley “nacieran a la vida jurídica”, aprobadas el miércoles, los manifestantes no los dejaban salir del Palacio Legislativo.
Cientos de manifestantes apostados desde la mañana del viernes a las puertas del Congreso Nacional, ubicado en el centro de la capital, permitieron entre tumultos y agresiones verbales la entrada de los parlamentarios.
La sesión especial fue convocada para este 15 de septiembre, Día de la Independencia de Guatemala y Centroamérica, para votar y archivar las dos reformas de ley aprobadas el miércoles.
Estas dos reformas de ley de haber entrado en vigencia favorecerían a políticos deshonestos, que no serían responsables del financiamiento electoral ilegal y a delincuentes que podrían beneficiarse con la conmutación de penas por sentencias de hasta diez años.












