La Comisión de Fiscalización del Instituto Nacional Electoral (INE) resolvió sancionar por 236 millones de pesos, por dos procedimientos oficiosos en contra de los partidos Revolucionario Institucional y Acción Nacional, y una queja presentada por el PRI en contra de Morena.
En entrevista, el presidente de la Comisión de Fiscalización del INE, Ciro Murayama Rendón, indicó que estos proyectos se presentarán ante el Consejo General el próximo 18 de julio y explicó que en total tienen 400 quejas más que van a desahogar en las próximas semanas.
Los temas sancionados son del PRI por recursos públicos que recibió en el estado de Chihuahua, por lo que tendrá una multa de más de 36 millones; al PAN y al candidato Ricardo Anaya se les fijó una sanción por tres millones de pesos, por simulación de transferencias bancarias.
Y a Morena se le aplicará una multa por 197 millones por la creación de un fideicomiso para apoyar a los damnificados de los terremotos de septiembre pasado.
Detalló que el INE abrió el primer proyecto para indagar si el comité directivo del PRI en Chihuahua recibió en 2015 aportaciones de la Secretaría de Hacienda local y de acuerdo con la investigación, se acreditó que se hicieron contribuciones por 14 millones 617 mil 881 pesos.
“Se trató de un esquema de simulación a partir de supuestas aportaciones voluntarias de trabajadores, pero el hecho es que los recursos salieron del erario público y entraron al partido, por lo que se está estableciendo una sanción de 250 por ciento, al provenir de un ente prohibido, de tal suerte que la sanción será de 36 millones 544 mil 702 pesos”, indicó.
El segundo asunto, expuso, se declaró oficio cuando se concluyó la fiscalización de las precampañas contra el panista, Ricardo Anaya, pues se encontró que en Huixquilucan, simpatizantes hicieron tres transferencias en efectivo, por un monto de 500 mil pesos cada una, a la cuenta concentradora del blanquiazul y de ahí se canalizaron a la contabilidad del entonces precandidato.
Sin embargo, agregó, se encontró que estas personas físicas realizaron las transferencias justo después de que una persona moral depositó los mismos montos, “es decir, también se simuló que se trataba de recursos de personas físicas cuando en realidad es de persona moral”.











