Sandy| el más devastador

"Nueva York * Agencias. La tormenta más devastadora que haya azotado en décadas a la región más densamente poblada del país, alteró las rutinas modernas al cortar la comunicación y dejar a millones de personas sin electricidad el martes, mientras otros tantos miles huían de sus hogares amenazados por las inundaciones y se preguntaban cuándo sus vidas regresarían a la normalidad. Una debilitada ""Sandy"", que pasó de huracán a temible supertormenta, mató al menos a 50 personas, varias aplastadas por la caída de árboles. Y las penurias no terminan.

""Sandy"" avanzó tierra adentro a través de Pensilvania, lista para encaminarse hacia el oeste de Nueva York para volcar más de sus aguas y probablemente causar más estragos la noche del martes.

Dejó detrás a una aturdida e inundada ciudad de Nueva York, una anegada costa Atlántica y un paisaje lunar de desorden y escombros: desde devastados paseos marítimos hasta masivos sistemas de transporte sumergidos bajo las aguas, además de una alterada campaña presidencial a una semana de los comicios.

La tempestad, que tocó tierra el lunes por la noche en el estado de Nueva Jersey, con vientos sostenidos de 130 kph, cortó el suministro de electricidad de más de 8.2 millones de personas en 17 estados, desde las Carolinas hasta Ohio.

Nueva York fue uno de los lugares golpeados con más fuerza. Su corazón financiero en el Bajo Manhattan cerró por segundo día consecutivo, y varios torrentes de agua de mar caían hacia los huecos de la zona en construcción en el Centro de Comercio Mundial.

La tormenta causó los peores daños en los 108 años de historia del sistema del tren subterráneo de Nueva York, de acuerdo con Joseph Lhota, presidente de la Autoridad Metropolitana del Transporte.

""Esta fue una tormenta devastadora, quizá la peor que hayamos experimentado"", dijo Bloomberg.

El grado de la devastación en Nueva Jersey se fue revelando al amanecer.

Las cuadrillas de emergencia recorrían la zona para rescatar a cientos de personas.

El número de muertos dejado por el huracán ""Sandy"", convertido en supertormenta al combinarse con otros fenómenos meteorológicos, ascendió a 50 en Estados Unidos.

Además, ""Sandy"" mató a 69 personas en el Caribe, antes de avanzar al territorio estadounidense.

Las aerolíneas cancelaron 16 mil vuelos entre el lunes y el miércoles, de acuerdo con ""FlighAware"", una página de rastreo de los servicios de aviación.

Los tres aeropuertos principales de la ciudad de Nueva York permanecieron cerrados.

El presidente Barack Obama emitió la declaración de desastre mayor en Nueva York y en Long Island.

La medida liberó fondos federales para los habitantes de la zona. Obama volvió a suspender el martes sus actividades proselitistas. Durante una visita a las oficinas principales de la Cruz Roja, Obama advirtió el martes al público que la supertormenta ""no ha terminado"".

Agregó que persisten los riesgos de inundaciones y caída de cables eléctricos, y consideró que la tormenta fue un evento ""desgarrador para la nación"".

Aseguró a los gobernadores de las zonas afectadas que si reciben un ""no"" como respuesta, ""pueden llamarme personalmente a la Casa Blanca"".

El candidato republicano a la presidencia, Mitt Romney, reanudó sus actos proselitistas, en Ohio, aunque planeaba convertir un mitin en un acto de recaudación de ayuda para la tormenta.

Las operaciones se cancelaron otra vez en la Bolsa de Valores de Nueva York. El mercado bursátil no había dejado de operar en dos días consecutivos por factores meteorológicos desde una intensa nevada en 1888.

La marea aumentó 4.27 metros, con lo que rebasó el récord histórico. Ello llevó agua de mar al Bajo Manhattan, donde se inundaron túneles, estaciones del tren subterráneo y ductos del sistema eléctrico que dan servicio a Wall Street.

El problema obligó a desalojar lo mismo a pacientes de los hospitales que a turistas de los hoteles.

Los rascacielos se menearon por la fuerza del viento, que derribó parte de una grúa instalada en el piso 74 de un edificio en el área de Manhattan conocida como Midtown. En Queens, uno de los barrios de la ciudad, cerca del océano Atlántico, un incendio devastó entre 80 y 100 viviendas el martes por la mañana, pero no se reportaron decesos.

""Esto será para los libros de récords"", dijo John Miksad, vicepresidente de operaciones eléctricas de la empresa Consolidated Edison, que tenía a más de 670 mil clientes sin el servicio en la ciudad de Nueva York y sus alrededores.

En Nueva Jersey, por donde entró ""Sandy"", el agua inundó repentinamente la pequeña localidad de Moonachie, y las autoridades se esforzaban para rescatar a unas 800 personas, algunas de las cuales vivían en un parque de remolques. La policía y los bomberos usaban lanchas para llegar a la gente que quedó rodeada por el agua. ""Vi árboles que no sólo cayeron parcialmente, sino que fueron arrancados de raíz. Vi cuando un árbol aplastó la casa de alguien como si fuera una esponja mojada"", dijo Juan Allen, residente del parque de remolques.

La tormenta colosal llegó hasta el centro norte del país, con lluvias intensas y nieve.



Posible postergación

de comicios en EUA

No obstante, más allá de la muerte y la destrucción que dejó a su paso por Estados Unidos, el huracán ""Sandy"" ha generado un súbito e inesperado debate sobre la posibilidad de que la elección del 6 de noviembre próximo sea postergada.

Esta posibilidad ha cobrado fuerza en algunos sectores debido a la devastación provocada por la tormenta en varios estados del Atlántico medio de Estados Unidos, donde más de siete millones de hogares, negocios y oficinas de gobierno quedaron sin energía eléctrica.

Autoridades federales reconocieron la víspera esta posibilidad, aunque el tema presenta una serie de interrogantes de carácter legal que hasta ahora nadie ha podido aclarar.

""Estamos anticipando que puede haber efectos que permanezcan hasta la próxima semana e impactar las elecciones federales"", dijo Craig Fugate, titular de la Administración Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), en una teleconferencia de prensa.

El vocero presidencial, Jay Carney, pareció ser tomado por sorpresa también cuando hablaba con reporteros a bordo del avión presidencial, en un vuelo de regreso a la capital estadounidense procedente de Florida.

""No lo sé"", atinó a responder Carney al ser consultado sobre si el presidente Barack Obama tiene el poder constitucional de atrasar la elección del próximo martes.

El gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, anticipó que restablecer el servicio de energía eléctrica podría requerir hasta una semana, lo que avivó la posibilidad de que muchos sitios que albergarán casillas electorales no operasen con normalidad para el próximo martes.

""Me importa un comino el día de la elección. A esta administración, por el momento, no le apura el día de la elección"", dijo el gobernador, cuyo estado fue uno de los más afectados por el huracán. Cabe mencionar que la Constitución de Estados Unidos faculta al Congreso para establecer la fecha de la elección, que desde 1845 ha sido el primer martes de noviembre. Aunque existen antecedentes de estados que se han visto obligados a aplazar elecciones locales, como sucedió en Nueva York tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, nunca antes la posibilidad de retrasar los comicios presidenciales ha sido seriamente considerada.

Esto no sucedió ni siquiera cuando este país enfrentaba la Guerra Civil en 1864, en una jornada en la que el entonces presidente Abraham Lincoln ganó su reelección.

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