El presidente Juan Manuel Santos exhortó a las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a acelerar las negociaciones en La Habana, Cuba, para evitar que el conflicto armado interno cobre más vidas de colombianos.
Santos dijo: “Señores de las FARC es hora de acelerar las negociaciones. ¿Cuántos muertos más necesitamos para entender que ha llegado la hora de la paz?”.
El mandatario al referirse al bombardeo de un campamento de la guerrilla en el departamento del Cauca, sur-occidente, donde murieron 26 insurgentes, dijo: “a pesar de tratarse del enemigo en esta guerra, también nos debe conmover a todos el dolor de las familias de los guerrilleros muertos. Somos todos hijos de una misma nación”.
Indicó que no descartó acciones de retaliación de las FARC y subrayó: “es justamente ese espiral de violencia, odio, venganza y retaliación, al que nos han conducido 50 años de guerra, el que tenemos que parar y transformar en un espiral perdón y reconciliación”.
Aseguró que ese es el gran reto de todos los colombianos para hacer “a un lado los odios y los rencores (...) Nuestra meta, nuestro propósito, tiene que ser acabar la guerra y acabarla lo más pronto posible”.
FARC pone fin a tregua
Por parte de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) suspendieron el cese al fuego, después del bombardeo de las Fuerzas Militares a un campamento que dejó 26 guerrilleros muertos, en el sur-occidente de Colombia.
“No estaba en nuestra perspectiva la suspensión de la determinación del cese al fuego unilateral e indefinido proclamado el 20 de diciembre de 2014 como un gesto humanitario y de desescalamiento del conflicto”, señaló un comunicado del grupo insurgente.
La comandancia de las FARC señaló que la “incoherencia” del gobierno del presidente colombiano Juan Manuel Santos logró poner fin al alto fuego unilateral “luego de cinco meses de ofensivas terrestres y aéreas contra nuestras estructuras en todo el país”.
“Deploramos el ataque conjunto de la Fuerza Aérea, el Ejército y la Policía ejecutado en la madrugada del jueves, contra un campamento del 29 Frente de las FARC en Guapi (Cauca), en el que, según fuentes oficiales, resultaron asesinados 26 guerrilleros”, anotó.
La comandancia insurgente agregó que a las FARC les duele por igual “las muertes de guerrilleros y soldados, hijos de un mismo pueblo y procedentes de familias pobres. Debemos parar este desangre”.
“Contra nuestra voluntad tenemos que proseguir el diálogo en medio de la confrontación”, indicó en referencia a las negociaciones que las FARC mantienen con el gobierno de Santos en La Habana, Cuba, para terminar con más de 50 años de conflicto armado.











