“El gobierno mexicano no perderá ni un peso por el malogrado satélite Centenario y los servicios estarán garantizados con la puesta en órbita del Morelos III en los próximos meses”, aseguró el titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Gerardo Ruiz Esparza.
En conferencia de prensa, el funcionario federal indicó que gracias al seguro contratado del ciento por ciento del costo del equipo y del lanzamiento, que en conjunto suman 390 millones de dólares, México recuperará la inversión.
Asimismo, explicó que el servicio que proveería el Centenario está garantizado, debido a que en octubre próximo se pondrá en órbita el satélite Morelos III, en Cabo Cañaveral, en Estados Unidos.
Ruiz Esparza señaló que se realizará un peritaje por parte de una comisión rusa sobre el problema del lanzamiento, para que el seguro tenga su vigencia, el cual se estima lleve un tiempo de dos meses.
Investigación
En este sentido, comentó que una vez que se termine la investigación del incidente, le llevará a la empresa Boeing alrededor de 36 a 38 meses para la construcción de un nuevo satélite.
El secretario señaló que el efectuar estos proyectos no hay garantía plena, ya que es una industria de alto riesgo, y si México quiere tener esta tecnología debe sortear esos escollos para contar con dichos servicios.
En su oportunidad, el vicepresidente de International Launch Services (ILS), James Kramer, aseguró que la empresa lamenta no haber podido poner en órbita el satélite Centenario, que se estrelló en Siberia al fallar el cohete Protón que debía colocarlo.
Pidió disculpas al Gobierno mexicano, al secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, y a los mexicanos por el acontecimiento.
Explicó que durante la primera y segunda etapas, el cohete Protón funcionó bien, sin embargo, al llegar a la tercera etapa hubo una anomalía que causó el colapso.
Aseguró que durante el proceso se realizó un monitoreo que les permitió determinar que los restos cayeron sobre el territorio ruso, en Siberia.
Aclaró que la gran altura orbital a la que ocurrió la falla, provocó que la fricción desintegrara la mayor parte de los restos, pero parte del hardware es recuperable porque regresó a la tierra.
La investigación será realizada por una comisión de la empresa y del Estado ruso, que trabajará bajo metodología estricta, la cual ayudará a determinar las fallas que provocaron la caída del lanzador y el satélite.












