Las Comisiones Unidas de Hacienda y Presupuesto de la Cámara de Diputados perfilan aprobar el próximo lunes la Ley de Austeridad Republicana para acabar con privilegios de servidores públicos.
Propuesta
El proyecto de ley, que será llevado al pleno el 30 de abril, pone fin a bonos extraordinarios y advierte que no se permitirá el influyentismo, compadrazgo ni nepotismo.
Estipula que los funcionarios trabajarán de lunes a sábado y que se acaban las fiestas con alcohol en oficinas públicas. Prohíbe recibir, con motivo de su trabajo, cualquier tipo de pago, regalo, viaje o servicio que beneficie a ellos o a sus familiares.
No se permite contratar, con recursos públicos, cualquier régimen especial de retiro ni de seguros de gastos médicos privados o de vida.
Tampoco se autorizarán pensiones de retiro al presidente, diputados, senadores, magistrados, jueces, consejeros de la Judicatura y magistrados electorales. Aclara que el Poder Judicial determinará lo correspondiente a los ministros de la Corte.












