En los últimos meses comenzó a observarse en el país un problema en materia laboral, con plazas disponibles que no se logran ocupar en diversos ámbitos, sobre todo en la industria y en los servicios, de acuerdo con organismos empresariales.
Según estimaciones de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), se trata de hasta 1.6 millones de puestos vacantes en todo el país, situación que complica el desarrollo de las empresas.
La falta de personal se da en momentos en que la creación de empleo registra resultados positivos en el país. Tan solo en octubre pasado se generaron 925 mil 637 empleos, siendo el segundo volumen más alto de plazas creadas en un mes en lo que va de este año, de acuerdo con datos del Inegi.
La situación tiene que ver con varios factores, explicó el presidente nacional de la Coparmex, José Medina Mora Icaza.
Por un lado, la migración laboral de mexicanos a Estados Unidos, donde incluso se da el caso de que corporativos de ese país contratan a mexicanos de forma virtual, pero también envían transportes a la frontera con México por la mañana y los regresan en la noche.
Lo anterior tiene que ver con que algunos estadounidenses prefieren recibir apoyos sociales o por desempleo, en lugar de trabajar, detalló.
Otra causa es que, tras la pandemia de covid-19, “hay trabajadores mexicanos que buscan trabajos remotos tanto en empresas nacionales como extranjeras, o prefieren emprender sus propios negocios”, dijo Medina Mora Icaza.
Sin embargo, en México también se ha presentado el caso de que hay personas que prefieren dejar de trabajar y vivir con los apoyos de programas sociales, como los que se dan vía “Jóvenes Construyendo el Futuro”, de adultos mayores o de personas con discapacidad, entre otros.
Por ejemplo, la Coparmex refirió que una empresa empacadora de manzanas en Ciudad Cuauhtémoc, Chihuahua, tiene la posibilidad de dar empleo a cuatro mil personas, pero solo logró contratar a dos mil.
Los otros dos mil trabajadores bajaban de la Sierra Tarahumara, pero dejaron de hacerlo porque a los jóvenes se les otorgan apoyos y prefieren vivir con eso en lugar de trabajar.












