En el foro número dos del parlamento abierto sobre la reforma electoral, expertos se confrontaron en torno a la pertinencia de que exista una segunda vuelta electoral en México, y recordaron la iniciativa en la materia surgida desde la bancada del PAN.
Durante el debate denominado “Segunda Vuelta de Elección de titulares de Poderes Ejecutivos y Legislativos”, Arturo Romo Sobarzo, abogado por la Escuela Libre de Derecho con posgrado en Justicia Electoral, explicó que el ejercicio de la segunda vuelta prevé que el candidato ganador obtenga la victoria mediante mayoría absoluta, 50 % más 1, o un porcentaje de votos que sea establecido a través de una reforma, y en caso de que no se cumpla uno de los supuestos, pueda convocarse a una nueva elección.
Consideró que la segunda vuelta sí debe implementarse en México, pero “como una medida extraordinaria” y propuso que la regla para que haya segunda vuelta sea una diferencia de votos de entre 5 a 6 puntos porcentuales.
En su oportunidad, Javier Rosiles Salas, doctor en Estudios Sociales con la especialidad en Procesos Políticos por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), aclaró que él no está de acuerdo con la imposición de la figura de segunda vuelta en México y advirtió que la propuesta no está planteada por Morena porque sería un mecanismo que podría ayudar a la oposición a ganar la elección.
Por su parte, el ex consejero electoral del IFE en el periodo 1996-2003, Jaime Fernando Cárdenas, explicó que la figura de la segunda vuelta favorece la construcción de alianzas y la negociación entre partidos, sin embargo, expresó que “se forza al elector entre dos opciones, reduce el pluralismo político, al final toda la competencia se concentra en dos polos, las alianzas terminan por forzarse y no hacerse por convicción, la legitimidad democrática obtenida es bastante cuestionable por ser artificial, tiende a disminuir el número de partidos y las figuras minoritarias no quedan representadas ni escuchadas”.
“Mi punto de vista no es a favor de la figura, entiendo la pretensión de algunos partidos como el PAN, que históricamente ha insistido en la introducción de esta figura en el sistema electoral mexicano, pero yo no estoy de acuerdo con ella porque no favorece el pluralismo político, porque no garantiza al voto libre y auténtico”, sentenció.












