Se cumplen 100 años de protesta

Se cumplen 100 años de protesta

Uno de los primeros actos de protesta realizados por mexicanos en contra de políticas migratorias de Estados Unidos ocurrió hace exactamente cien años, los cuales se cumplieron este fin de semana.

Esto ocurrió cuando un grupo de mujeres se reveló contra los discriminatorios baños de desinfección a los que eran sometidas al cruzar la frontera.

Durante tres días, entre el 28 y el 30 de enero de 1917, cientos de personas protestaron sobre el Puente Internacional Santa Fe, que une a El Paso Texas, con Ciudad Juárez, al bloquear el tráfico de tranvías y otros vehículos, para desafiar las medidas estadunidenses.

El episodio, que ha pasado a ser conocido en la historia como Bath Riots (Motines de los Baños), ocurrió semanas antes de que se promulgara en ese país la Ley de Inmigración de 1917, la primera que impuso barreras a los trabajadores mexicanos que ingresaban a Estados Unidos.

Lo que originó la protesta fueron las medidas adoptadas a mediados de 1916, después de un brote de tifus en Los Ángeles, cuando el alcalde de El Paso, Tom Lea, pidió al Servicio de Salud Pública de Estados Unidos establecer una cuarentena.

Esto, dijo Lea, “porque cientos de mexicanos sucios e indigentes que cruzan diariamente traerán y esparcirán el tifus”, si no se adoptaban medidas.

Las autoridades sanitarias ordenaron que todos los mexicanos que ingresaban al país a través de la frontera fueran “desinfectados”, sometiéndolos a tratamientos y baños contra piojos y otras plagas.

Los mexicanos eran desnudados completamente mientras que sus ropas eran rociadas con Zyklon B, un pesticida a base de cianuro que fue usado por la Alemania Nazi durante el holocausto para exterminar judíos en las cámaras de gas.

Las instalaciones donde se efectuaban estos procedimientos fueron llamadas por los mexicanos “las cámaras de gas”.

Las mujeres padecían aún una mayor degradación, dado que además de los baños, sus cuerpos eran fotografiados por guardias de inmigración, y las fotos circulaban luego en las cantinas de El Paso y de otras ciudades.

El 28 de enero de 1917 Carmelita Torres, una adolescente de 17 años, cruzó el puente de Santa Fe hacia El Paso, como hacía todos los días, para limpiar las casas de las familias estadounidenses.

Pero a diferencia de la rutina diaria, cuando se le pidió a la residente de Ciudad Juárez que bajara del tranvía para su baño y desinfección de gas, Carmelita se negó hacerlo.

Carmelita convenció a otras 30 pasajeras del tranvía para que se unieran a ella. Pronto, las jóvenes dejaron el vehículo para protestar por la brutalidad.