Se debe reparar daño por muerte de bebés

La falta de insumos y equipo clínico, así como la inadecuada atención médica a cuatro recién nacidos de comunidades indígenas de Chihuahua, causaron la muerte de tres de ellos en el Hospital Comunitario de Guadalupe y Calvo, afirmó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), por lo que dirigió una recomendación al gobernador Javier Corral Jurado.

El organismo indicó que en el primer caso, una joven de la comunidad tepehuana acudió al hospital para dar a luz a dos niños, quienes al nacer presentaron síndrome de dificultad respiratoria, fiebre y riesgos de padecer sepsis neonatal y enterocolitis necrosante.

Sin embargo, explicó que la inadecuada valoración médica, la falta de tratamiento oportuno, la escasez de personal y la permanencia indebida de los recién nacidos en cuneros en lugar de que fueran canalizados a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) de otro hospital, provocaron el fallecimiento de ambos.

Síndrome

En el segundo caso, una mujer de la etnia rarámuri dio a luz a un niño que también presentó síndrome de dificultad respiratoria y disminución de la temperatura corporal, por lo que debió ser colocado en incubadora, pero estuvo en una cuna abierta, “lo que favoreció su deterioro clínico y la evolución del proceso patológico consistente en enterocolitis necrosante y sepsis neonatal, que le provocaron la muerte”, mencionó la CNDH.

El tercer caso es el de una mujer, quien dijo que al momento de nacer su hija presentó datos sugestivos de síndrome de dificultad respiratoria, taquipnea y sepsis, por lo que personal médico la sometió a terapia antibiótica, que le fue suspendida sin otorgarle otro tratamiento, lo que la expuso a complicaciones que pudieron costarle la vida.

Sin embargo, la recién nacida fue trasladada a otro hospital en donde se le brindó la atención requerida y logró revertir el cuadro de sepsis.