La Paz * EFE. El presidente de Bolivia, Carlos Mesa, dejó en manos del Congreso la obligación de promulgar una polémica ley que impone un notable incremento a los impuestos que pagan las companías petroleras que operan en el país.
En conferencia, el ministro de la Presidencia, José Antonio Galindo, anunció la determinación del mandatario de no vetar la normativa probada por el Congreso.
La decisión se dio a conocer en un ambiente de protestas.











